Comunicaciones Avanzadas: conectividad global y seguridad en el espectro no visible
En el entorno actual, la conectividad ya no es un lujo, sino que se ha convertido en una infraestructura crítica. Ya sea para coordinar drones en una misión de rescate, gestionar una red eléctrica inteligente o habilitar aplicaciones de vigilancia marítima mediante satélites en órbita baja, la robustez de los enlaces de datos es fundamental.
Las comunicaciones han sido el núcleo tecnológico de Gradiant desde su fundación, más de 15 años de experiencia en diseño de sistemas de comunicaciones, inteligencia de señal y redes móviles. Hoy hablamos de algunas de las capacidades y desarrollos que compartiremos en New Space 2026, el evento que reunirá en Vigo al ecosistema innovador del sector espacial.
El puente entre la Tierra y el espacio: redes no terrestres (NTN)
Para el ciudadano de a pie, la cobertura móvil suele depender de torres y antenas cercanas, como las que se encuentran en las azoteas de algunos edificios. Pero, ¿qué ocurre en mitad del océano o en en una zona afectada por una catástrofe, como un terremoto? Las Redes No Terrestres (NTN, por sus siglas en inglés) permiten integrar las comunicaciones por satélite en las redes 5G y 6G que usamos. Esto permite crear un sistema híbrido donde los satélites actúan como torres de telefonía espaciales, garantizando que un dispositivo esté siempre conectado, pase lo que pase en tierra firme.
Además, impulsamos la tecnología ISAC (Sensing y Comunicaciones Integrados). Imagina un sistema que, mientras envía datos, funciona simultáneamente como un radar o como sistema de localización y posicionamiento. Esto permite que las infraestructuras sean mucho más inteligentes: por ejemplo, desde los propios barcos se podría mapear el tráfico marítimo y mientras el satélite les proporciona la banda ancha utilizando un solo equipo , lo que ahorra peso y costes.
Pero para que estas comunicaciones funcionen de forma eficiente también es necesario saber qué está ocurriendo en el espectro radioeléctrico. En un entorno donde conviven cada vez más dispositivos, redes y señales, resulta fundamental detectar interferencias, identificar anomalías y reconocer emisiones que puedan afectar al funcionamiento de las comunicaciones. Las técnicas de monitorización y procesamiento de señal, complementadas por la IA, permiten analizar directamente el espectro y extraer información relevante de él.
Vigilar el «campo de batalla silencioso»: Signals Intelligence (SIGINT)
El espectro radioeléctrico (el conjunto de frecuencias utilizadas para transmitir señales inalámbricas) es un recurso esencial para nuestras comunicaciones y necesita ser protegido. Aquí es donde entra en juego la Inteligencia de Señal (SIGINT): si las comunicaciones son el habla, SIGINT sería el sentido del oído. Estas tecnologías permiten detectar, identificar y localizar emisiones en el espectro, incluso cuando hay muchas señales coexistiendo en la misma área o si hay interferencias.
Por ello, invertir en estas capacidades es estratégico tanto para garantizar la seguridad civil como en el ámbito de la defensa. Concretamente, estas tecnologías pueden ayudar a tener conciencia del entorno de diferentes formas:
- Detectar interferencias y usos no autorizados: identificando rápidamente señales que puedan afectar a servicios o infraestructuras críticas.
- Saber de dónde procede una señal: combinando el procesamiento de señales con inteligencia artificial para localizar emisiones y entender mejor qué está ocurriendo en el entorno.
- Simplificar la monitorización del espectro: utilizando soluciones portátiles capaces de clasificar señales e identificar interferencias de forma automática, incluso para usuarios no especialistas.
Estas capacidades convierten al SIGINT en una disciplina de uso dual, que facilita la detección y anticipación de amenazas en el cada vez más disputado dominio electromagnético.
En conjunto, estas tecnologías ayudan a proteger servicios esenciales y a hacer un uso más eficiente de un recurso limitado como es el espectro radioeléctrico. La optimización del espectro y el desarrollo de comunicaciones seguras y eficientes son, además, elementos clave para reducir dependencias tecnológicas y reforzar la autonomía estratégica de Europa. En este ámbito, la especialización técnica de Gradiant impulsa el desarrollo de soluciones avanzadas para responder a los retos de un entorno cada vez más dependiente de las comunicaciones inalámbricas.
